SINOPSIS

Una preciosa historia de amor que habla del encuentro entre una arqueóloga que busca al primer hombre, y un astrólogo que busca la primera estrella.
Un misterioso objeto se encuentra en un volcán inactivo cambiará para siempre la vida de Adrian y Keira. Juntos se embarcan en una aventura extraordinaria, que les lleva desde las orillas del lago Turkana en el corazón de África a las montañas de China. Tratan de revelar los secretos ocultos del objeto y responder a la vieja pregunta: ¿cómo empezó la vida?

VALORACIÓN

  • Lo mejor: esa mezcla que supone esta novela entre El código Da Vinci de Dan Brown y El testamento maya de Steve Alten. Muy lejos de ser “una historia de amor”, como asegura la sinopsis, es una historia aventuras y acción que engancha de principio a fin.
  • Lo peor: no nos engañemos; el hecho de que la sinopsis describa esta novela como una historia romántica y que en la portada nos hayan colocado un “La aventura de amar como nunca te la han contado” ha sido algo muy pretencioso. La “historia de amor” (si es que se le puede llamar así) es totalmente secundaria en esta novela. Sin embargo (y de hecho, en la segunda parte de esta bilogia comprobaría que los finales no son el punto fuerte de este autor), llegando al final aparece una necesidad imperiosa de meter todo ese “romanticismo” que no ha habido durante las 490 páginas anteriores. Creo totalmente que eso no era en absoluto necesario y que forzarlo ha sido una mala idea.
    ¡POSIBLE SPOILER! al final de la historia Adrián comienza a decir repetidamente “amor mío” refiriéndose a Keira, algo que no encaja en absoluto con el personaje y que, en mi caso, hizo que dejase de gustarme.
  • Personaje que más me ha gustado: No es que ninguno de los dos protagonistas principales se hay ganado mi corazón. Por contra, los secundarios me han gustado bastante más en general, y de entre ellos, Walter, un personaje que va cobrando importancia con el avance de la novela y al que  le cogí muchísimo cariño. Walter es el típico personaje normal y corriente al que precisamente por eso se le termina adorando.
  • Personaje que menos me ha gustado: Keira, pero con letras mayúsculas. No es ni mucho menos la típica protagonista femenina, sino todo lo contrario, pero una parte de mí la encontró tremendamente repelente. Sinceramente, creo que Levy se emocionó un poco con el concepto de “mujer fuerte e independiente”.
  • Frase favorita: En traje de chaqueta, con bata de científico o disfrazado de payaso, el niño que has sido permanece siempre dentro de ti (36)

OPINIÓN PERSONAL
A pesar de que es una historia que me ha encantado de principio a fin, también es cierto que ha tenido sus más y sus menos, y una de las cosas que más me han llamado la atención han sido las incoherencias. A todo libro se le escapan esas pequeñas cositas en las que prácticamente nadie repara, pero en mi caso no puedo evitar fijarme en cosas como que los personajes vayan a un pueblo situado en una pequeña isla dejada de la mano de Dios todo el mundo hable un perfecto inglés y pueda comunicarse perfectamente con nuestros protagonistas ¡POSIBLE SPOILER! (ya que, a pesar de que Adrian es de allí, Walter no lo es, e igualmente se comunica perfectamente con todo el mundo) o esos diálogos tan poco realistas, tan elaborados y tan poco espontáneos, incluso cuando es un niño pequeño al que hace un par de años han enseñado a hablar.

Sin embargo, algo que valoro mucho es que se nota que el escritor se ha documentado en astronomía y arqueología antes de comenzar a escribir. No es que te redacte toda una teoría, pero puedes ver perfectamente que controla nociones básicas de ambos ámbitos y esos son los pequeños detalles que hacen buena una historia. Otro de esos pequeños detalles que aprecié enormemente es que a los personajes no relevantes no se les pusiera nombre. Es decir, los personajes que no tenían más función en la historia que la que ejercen en un momento concreto de esta pasan a ser “el jefe de…”, “el tío de…”, “la hermana de…”. Al contrario que lo que me pasó en Amor y sangre, no tuve que preocuparme en recordar nombres inservibles.

Levy sabe cómo enganchar al lector, y eso se nota. Una de mis partes favoritas de la novela es un fragmento en el que se suceden muchos párrafos cortos contando qué le va pasando a cada uno de los personajes. Me parece una forma muy ágil y dinámica de avanzar la historia cuando no tienes mucho que contar y quieres que pase el tiempo por la razón que sea. Fue un recurso de lo más original que me agradó enormemente. Además, la pluma del autor no es nada compleja, y aunque la variación entre la primera persona (en los capítulos narrados por Adrian) y la omnisciente (en el resto de los casos) se le fue un poco de las manos en algunos casos, sabe cómo intrigar con un argumento que pisa muy fuerte, de modo que desde el principio de la historia querrás saber cómo termina todo este misterio… y aquí viene lo malo (al menos desde mi punto de vista), porque cuando ya llevas la lectura bien avanzada te das cuenta de que es imposible que en 50 páginas se vaya a desenmarañar todo el asunto y, efectivamente, así es. A su favor, diré que cuenta con un gran final a nivel argumental y que se queda en la mejor parte, de modo que Levy supo perfectamente cómo hacer su trabajo para que nada más terminar la primera parte, fuese a comprar la segunda.

Sinceramente, pienso que El primer día es una novela más que recomendable, a pesar de que tanto la sinopsis como la nota de portada lleven a confusión. Como novela de aventuras es un gran libro y desde el primer momento comienzan a suceder cosas sin parar, de manera que a pesar de su extensión, es fácil de leer. Sin embargo, y aquí llega la parte más importante, al igual que recomiendo leerlo, recomiendo también leer solo la primera parte y dejarlo como una novela de final inconcluso, ya que después de leer La primera noche no me quedó muy buen sabor de boca. ¿Y vale la pena leerlo para dejarlo “sin final”? En mi opinión, sí.

“El tiempo no lo borra todo, algunos instantes permanecen intactos en nuestras memorias sin que sepamos por qué lo hacen unos más que otros. Quizás sean algunas confidencias sutiles que la vida nos ofrece en silencio” (394)

¿Y vosotros: habéis leído la novela? ¿Pensáis hacerlo? Contádmelo en los comentarios

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